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Taller de musicoterapia infantil



Presentación

Este proyecto pretende acercar la música a los niños y niñas respondiendo a una necesidad natural cuyo objetivo será el enriquecimiento y desarrollo personal y social.

La musicoterapia proporciona a niños y niñas un acercamiento nuevo a la música en el que aprenderemos a resolver problemas a través de la música de forma aparentemente lúdica de manera que pueda extrapolarse a otras situaciones de la vida diaria. Los objetivos en musicoterapia no son el aprendizaje de contenidos o técnicas musicales, sino hacer un uso consciente y controlado de la música que va a ayudarnos a trabajar el ritmo, la memoria, el oído, la creatividad, la expresión, etc.

Se abre por tanto una nueva perspectiva dentro de la educación musical que se distingue de la actividad pedagógica debido a su mayor preocupación por los aspectos del proceso de hacer música y por atender a los cambios personales que se experimentan con ella. La musicoterapia no va a ser un fin en sí misma, sino una herramienta que nos va a permitir leer los códigos que encierra la música como lenguaje comunicativo acercándonos canales de comunicación y expresión. El proceso musicoterapéutico se produce cuando la música y el sonido se utilizan como agentes de intercambio para establecer una relación que posibilite el crecimiento y el desarrollo de la persona.

Podemos definir la Musicoterapia como la aplicación científica del sonido, la música y el movimiento a través del entrenamiento de la escucha y la ejecución instrumental sonora, integrando así lo cognitivo, lo afectivo y lo motriz, desarrollando la conciencia y potenciando el proceso creativo.

La música, y el sonido en general, pueden permitir por su soporte físico acústico incidir en el ser humano, por un lado fisiológicamente, ya que provoca respuestas muy variadas en función de las variaciones en los parámetros (intensidad, duración, frecuencia y timbre). Si añadimos que son los niños y las niñas quiénes hacen música, nos encontramos con la posible movilización de estas respuestas.

Por otro lado, hacer música o sonidos permite acceder a experiencias que ya están dentro de los niños y las niñas (sentimientos, emociones, deseos, necesidades, etc.), así como a experiencias nuevas. Pueden facilitar procesos como la aparición del impulso comunicacional, la identificación, la evocación, la movilización de fantasías, la conciencia y la aceptación de la presencia del otro u otra, etc. Además el ritmo puede aportar la sensación de control estimular, y de este modo potenciar la seguridad con el propio cuerpo.

El canto, el baile y los instrumentos logran que niños y niñas se expresen, se coordinen, se relacionen y estimulen sus sentidos. La mayoría responde positivamente al estímulo musical y a esta combinación de disciplinas, en las que se mezcla música, danza, movimiento, juego, arte, pintura, etc..

Los niños y niñas podrán articular gestos de baile, organizar un coro, componer música, cantar, construir instrumentos, etc. Cada una de estas actividades tiene una función y generan incluso unos sentimientos que les ayuda a reforzar su autoestima porque tocar un instrumento estimula la liberación de emociones y le da al niño/a un sentimiento de logro. El canto supone una vía alternativa a la comunicación verbal y una experiencia estética y el baile, además de cumplir una función básica de coordinación de movimientos contribuye a desarrollar la creatividad e incluso a potenciar las relaciones sociales.

La musicoterapia se presenta atractiva para los niños y niñas y no exige que éstos/as aprendan a bailar o a tocar un instrumento de forma adecuada sino que se emplea como vía que facilita la expresión, la integración, la coordinación, la comunicación, etc.

Musicoterapeuta: Idoia Lekue